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El mayor rescate del gobierno está todavía por llegar

26 Septiembre 2009 No Comment

El gobierno de los Estados Unidos y todas sus agencias financieras están contra las cuerdas y su situación es más peligrosa que la que jamás hayan vivido los bancos del país.

Los graves efectos previstos por la orgía de $19 trillones para estímulos financieros no son una sorpresa. Mientras Wall Street disfruta de una inexplicable fuerte recuperación del mercado, gracias al apoyo aparentemente ilimitado del Gobierno, el secretario del Tesoro Timothy Geithner y el director de la Reserva Federal Ben Bernanke, están reduciendo los programas de préstamos de urgencia, argumentando que debido a la recuperación de la situación económica, ya no es necesario apoyar a los bancos, a los fondos del mercado monetario, ni a las compañías de capital privado.

A pesar de las razones oficiales para justificar la reducción de los estímulos financieros – según Geithner ya hemos superado el nivel crítico, y Bernanke ha dicho que la recesión ha acabado -, la razón principal por la que la administración de Obama está retirándole el biberón a las corporaciones americanas es que el gobierno federal ha crecido demasiado y se enfrenta lentamente a la ingrata labor de tenerse que rescatar a si mismo.

Ya se ven signos de tirantez en las tareas de rescate de las agencias federales. La Administración Federal de la Vivienda, que asegura los préstamos de las nuevas hipotecas, se está quedando sin liquidez, y sus reservas están por debajo de lo estipulado por el congreso. El Fondo de Garantía de Depósitos Federales (FDIC), financiada por las comisiones bancarias, que han dado montones de dinero a los bancos en apuros, también está por debajo de sus reservas legales. La FDIC podría necesitar en realidad la ayuda de esos bancos para salvarse, pudiendo incluso recurrir a un rescate del Tesoro, a pesar de un año de protestas sobre su salud financiera.

Geithner ha dicho que reduciría en dos terceras partes los planes del Gobierno de compra de activos tóxicos bancarios, desde $100 billones a $30 billones. Mientras tanto, Geithner está preparándose para pedir al congreso un aumento del techo de la deuda  – un límite a los préstamos federales fijado en $12 trillones – que podría alcanzarse tan pronto como a mediados de octubre debido a los excesivos gastos de los planes de estímulo. Todo lo cual deja mucho que desear sobre el estado de salud de un sistema que supuestamente ¨ ha superado el nivel crítico¨.

Sin embargo, si nos fijamos más atentamente, el Gobierno no está cambiando su política de rescates en absoluto. Solamente está cambiando su estrategia y está pasando de los bancos y los servicios financieros a rescates más tranquilos centrados en la vivienda y el mercado inmobiliario en general, y en particular en Fannie Mae y Freddie Mac. De este modo, las acciones de la administración se ajustan a los deseos del director del comité de servicios financieros de la cámara, Barney Frank, quien dijo el año pasado, ¨ Quiero por lo menos dos años con el presidente Obama y un senado sólidamente democrático para lograr que el gobierno federal pueda volver al negocio de la vivienda ¨. Ahora que ya lo ha conseguido, corre el riesgo de crear otra burbuja hipotecaria, y está por ver si el gobierno es capaz de controlar la situación.

El gobierno tiene que concentrar todos sus recursos en mantener la estabilidad en el mercado de la vivienda y el inmobiliario, porque ahora es el mayor inversor en valores con un respaldo hipotecario. Compró más del 80% de todas las hipotecas emitidas por Fannie y Freddie

 Lo que esto significa es que si los propietarios de estas viviendas empiezan a dejar de pagar esas hipotecas en un porcentaje mayor al 9,24% actual, el gobierno tendrá serios problemas, empezando por la Reserva Federal. El propio balance de la FED – sus valores financieros – se ha disparado hasta los $2,1 trillones desde los $800 billones de hace un año. Una tercera parte del balance de la Fed esta sobrecargado con $625 billones de valores con respaldo hipotecario, valores con problemas que antes flotaban en el mercado y ahora están en las propias cuentas del Tio Sam.

El gobierno está ayudando al mercado de la vivienda de varias formas. La ayuda más importante es la propia política monetaria de la Fed, que mantiene los tipos de interés a cero y unos intereses hipotecarios bajos. Otro tipo de ayuda proviene de una serie de planes y una presión política diseñada para ayudar a los propietarios de viviendas a modificar sus hipotecas. Por otra parte hay un programa de la Reserva Federal que cuenta con $1,45 trillones, diseñado para comprar valores con respaldo hipotecario, muchos de los cuales fueron emitidos por Fannie Mae y Freddie Mac, que tienen el apoyo del gobierno.

La Fed acaba de tomar la decisión de empezar a reducir este programa, pero hay que tener en cuenta que: la mesa de operaciones de Morgan Stanley (MS), cree que la Fed esta reduciendo su intervención en Fannie y Freddie porque queda muy poco papel. ¿Y por qué hay poco papel? Porque la Fed ha sido durante todo el año el mayor comprador de valores de Fannie y Freddie, con respaldo hipotecario; y los que la Fed no ha comprado están en manos de unos agentes de mercado que esperan poderle volver a vender los bonos de Fannie y Freddie al gobierno con fuertes beneficios.

La Fed está también extendiendo y expandiendo su programa TALF hasta $1 trillón desde los $200 billones originales. TALF, que significa Term Asset Backed Securities Loan Facility (Valores Respaldados por Activos….), es poco conocido para la mayoría de los contribuyentes – pero es muy apreciado por los bancos y hay un amplio sector que le acredita la salida del estancamiento de los mercados de crédito, en particular para los préstamos respaldados con las tarjetas de crédito y automóviles.

El programa ofrece préstamos baratos para inversores que compren valores y está extendiéndose para aceptar como colateral los valores comerciales respaldados con hipotecas. Lo cual no es coincidencia. La Fed está claramente tratando de anticiparse para impedir el derrumbe de un mercado de $1,4 trillones de préstamos que vencen en los próximos cinco años.

La compra de la Fed de bonos hipotecarios respaldados por hipotecas es un ejemplo clásico de un auto rescate del gobierno. La Administración Federal de la Vivienda entró en escena garantizando billones en bonos de Fannie Mae, antes de que no poder hacer frente a las peticiones de los bancos. Según el sitio Daily Finance de AOL, la FHA se implicó a fondo, respaldando el 23% de los nuevos préstamos de 2009, en comparación con el 3% en 2006. The FHL Banks, la compañía de préstamos a la vivienda patrocinada por el gobierno, que ayuda a los bancos a dar préstamos hipotecarios, ha prestado tanto que el volumen que actualmente financia a los bancos es el más bajo de los últimos diez años.

El resultado final ha sido la llegada de extraños competidores en el juego hipotecario federal, que ofrecen la financiación total de préstamos hipotecarios sin ningún pago inicial para que el dinero siga fluyendo por el sistema a expensas del contribuyente. El Departamento Americano de Agricultura ha incluso impulsado un programa de préstamos hipotecarios de $10,5 billones destinado para las granjas, que ahora está siendo utilizado para casas de 3 dormitorios de estilo colonial. ¿Qué vendrá después? ¿Montará el Departamento de Parques una despacho de hipotecas?

El gobierno americano no sólo está tratando de salvarse mediante las hipotecas, sino que ha subastado $7 trillones de bonos del Tesoro sólo en este año para ayudar a financiar los rescates – 1 trillón más que en el 2008. ¿Y quién está comprando todos esos bonos para financiar el rescate financiero? La Reserva Federal, propietaria de $4,875 trillones de bonos del Tesoro en el mes de marzo, convirtiéndola en el mayor tenedor de deuda del gobierno americano. Según el Wall Street Journal, la Fed es también el mayor comprador habitual de bonos del Tesoro, y cuenta con el 48% de los $339 billones de nuevos bonos del Tesoro vendidos hasta el segundo trimestre, y está preparada para seguir dominando la próxima subasta record del Tesoro de $112 billones de bonos.

Resumiendo, el Tesoro emite bonos para financiar los rescates y permitir a la Fed comprar los bonos para financiar los rescates que la Fed contribuyó a crear.

Es un círculo tóxico de gasto público. Parece extraño que hace un año el Congreso americano estaba preocupado porque un sólo plan de rescate bancario de $700 billones podría hacer estallar el gobierno, cuando ahora, tenemos un compromiso de muchos miles de millones más, principalmente en el mercado inmobiliario que todavía no se ha estabilizado y podría volverse contra nosotros en cualquier momento.

El gobierno se merece un cierto grado de aprobación por reconocer el peligro actual, y por tratar de dar marcha atrás antes de alcanzar el techo de la deuda en tan sólo tres semanas. Pero sus recortes son insignificantes comparados con la dimensión del problema: los $1,4 trillones en préstamos hipotecarios comerciales próximos a su vencimiento, y los miles de millones adicionales de hipotecas americanas ejecutadas en cifras record.

El retirar todos los estímulos financieros del gobierno sería un desastre para los mercados, que han aprendido a sentirse cómodos en los brazos del Tio Sam, pero muchos programas gubernamentales se decretaron a toda prisa, funcionan de un modo opaco y no están todavía suficientemente justificados. Quizá necesitamos un jefe de rescates financieros.

Fuente original en inglés

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